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jueves, 3 de febrero de 2011

CASTILLOS DE SANTIGA Y DE CAN TAIÓ

El Castillo de Santiga, declarado bien cultural de interés nacional, está situado en un pequeño valle del Vallès Occidental, por donde serpentea el arroyo de Canalies, declarado de interés ecológico-paisajístico, que forma parte del núcleo histórico de Santiga, junto con la Ermita dedicada a Santa María la Antigua, el lavadero público y la era.
Pese a lo que el nombre pueda dar a suponer, no se trata exactamente de un castillo, al menos no tal y como los conocemos, ya que se trata en realidad, de una antigua masía catalana fortificada cuyo origen se remonta al siglo XII, y que actualmente alberga un restaurante.
El Castillo de Santiga se encuentra en la plaça del Castell nº 6, a unos 2 km del núcleo de Santa Perpètua de Mogoda, dirección a Sabadell por la B-140. Al llegar a la rotonda de Santiga, en el cruce con la carretera de Ripollet, hay un desvío a la derecha que indica el camino a Santiga, y a unos 100 metros más o menos, encontraréis la ermita con su campanario, las casas, la plaza y el Castillo de Santiga.
Volviendo a Santa Perpètua de Mogoda por la carretera de Sabadell B-140, nos dirigimos al Castillo de Can Taió, situado a un cuarto de hora en coche, en el Pasaje de Can Taió.
El Castillo fue construido durante el siglo XVII. En principio era una enorme casa, pero al llegar el siglo XX se convirtió en castillo, para lo cual se realizó una gran reforma para convertirlo en segunda residencia de sus propietarios.
Con motivo de la guerra civil se truncó el proyecto y en 1950 pasó a ser propiedad de la Junta Provincial de Menores, convirtiéndose en orfanato. Actualmente es propiedad de la Generalitat de Catalunya siendo centro de refugiados, escuela de formación de jardinería y Seu de l’Associació Can Xatarra.

domingo, 16 de enero de 2011

RUTA DE TAPAS POR VALLADOLID

Llegamos a Valladolid a la hora de la cena, y como hacia frío y no queriamos perder tiempo, cogimos un taxi directas al Hotel Roma, junto a la plaza Mayor.
Desde el aeropuerto, situado a 13 km del centro, se puede llegar en bus por 3 € por persona, o en taxi, que tienen una tarifa fija de 21 € en horario nocturno.
Después de registrarnos en el hotel, nos fuimos de tapas a la calle Pasión, justo al lado de la plaza Mayor.
Al día siguiente, comenzamos nuestro paseo por la plaza Mayor, donde está situado el Ayuntamiento de estilo ecléctico. Abandonamos la plaza por la calle de Jesús donde se encuentra la Iglesia y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, para llegar al Monasterio de San Benito el Real de Valladolid, donde hay una interesante exposición de fotografías.
Justo detrás, en el Patio Herreriano encontramos la sede del Museo de Arte Contemporáneo, y junto a este, el Convento de San Agustín.
En la calle de San Ignacio, contemplamos el Palacio de los Arenzana y visitamos el Palacio de Fabio Nelli de Espinosa, hoy Museo de Valladolid, y la Iglesia de San Miguel y San Julián.
De camino hacia la plaza de San Pablo, pasamos por la antigua plaza de Toros de Valladolid del siglo XIX, hoy casa de vecinos, llamada plaza del Viejo Coso, donde nos detuvimos para hacer algunas fotos.
Por la plaza de Santa Brígida y la calle de San Diego, se encuentra el Palacio del Licenciado Butrón del siglo XVI, hoy Archivo de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, llegamos a la plaza de San Pablo, donde está situada la Iglesia de San Pablo, con la fachada del gótico hispano flamenco más conocidas de la ciudad, y junto a la Iglesia, encontramos el Colegio de San Gregorio, sede del Museo Nacional de Escultura de finales del siglo XV.
En el exterior destaca su fachada gótica y en el interior su colección de esculturas de los siglos XIII al XVIII donde se encuentran representados artistas de la talla de Alonso Berruguete, Juan de Juni o Gregorio Fernández.
El Museo cuenta con otros dos edificios históricos: el Palacio del Conde de Gondomar y la Iglesia de San Benito el Viejo y el Palacio de Villena del siglo XVI.
De nuevo en la plaza de San Pablo, admiramos la fachada del Palacio Real, y frente a este el Palacio de Pimentel, sede de la Diputación Provincial de Valladolid, lugar en el que nació en 1527 Felipe II.
En el zaguán, pueden verse unos azulejos que nos hablan de la vida del monarca en relación con Valladolid.
Detrás del Palacio Pimentel encontramos la casa natal del poeta romántico José Zorrilla nacido en 1817, hoy museo municipal, la cual realiza visitas guiadas gratuitas cada 30 minutos.
Siguiendo la calle de las Angustias llegamos a la Iglesia y Cofradía de las Angustias cuya titular es una talla de Juan de Juni de mediados del siglo XVI.
Desde aquí, llegamos a la Iglesia de la Antigua, cuya torre del siglo XIII es el único elemento románico que se puede ver en la ciudad, aunque la Iglesia es de estilo gótico.
Cerca de aquí, se encuentra el Teatro Calderón, edificio construido en el siglo XIX, y detrás la Iglesia y Cofradía de la Vera Cruz, la más antigua de la ciudad .
Al lado, está situada la plaza de la Universidad, presidida por la estatua de Miguel de Cervantes, que vivió en Valladolid desde 1603 a 1606, en la actual Casa-Museo.
Del antiguo edificio de la Universidad sólo queda la fachada lateral barroca obra de los hermanos Tomé del siglo XVIII.
Cerca encontramos la Casa-Museo Colón, construido en el siglo XX siguiendo el modelo del Palacio de Diego Colón, hijo del almirante, en la isla de Santo Domingo.
De nuevo en la plaza de la Universidad pudimos ver la Catedral, edificio diseñado por Juan de Herrera hacia 1580, iniciándose las obras a comienzos del siglo XVII sin llegar a finalizarse.
En su interior destaca el retablo mayor de Juan de Juni y el Museo Diocesano instalado en las capillas funerarias de la antigua Colegiata.
De vuelta a la plaza Mayor, pasamos por el espectacular Pasaje Gutiérrez, de estilo modernista del siglo XIX, y por el Patio de las Tabas situado en la calle Santiago, donde está situada la Oficina de Turismo.
Al final de la calle Santiago está la plaza Zorrilla, donde está situada la Academia de Caballería, un edificio ecléctico de principios del siglo XX, el Campo Grande, un jardín romántico de finales del siglo XIX, y el Real Colegio de los Agustinos Filipinos, edificio neoclásico de Ventura Rodríguez del siglo XVIII, que alberga el Museo de Arte Oriental, chino y filipino.
-RUTA DE TAPAS POR VALLADOLID:
La zona que destaca por la gran cantidad de bares de tapas son los alrededores de la plaza Mayor, donde las barras de sus bares y restaurantes se llenan de estas joyas de la cocina en miniatura para disfrute de vecinos y visitantes, como perfecto acompañamiento de la gastronomía tradicional y de las elaboraciones más contemporáneas y, cómo no, de los vinos más prestigiosos de España.
Empezamos la ruta en la calle Pasión nº 13 donde está situado uno de los locales más reconocidos "Los Zagales" por ser de los que más veces ha ganado el concurso del Pincho de Oro. Ellos ganaron el Arzak de Plata en diciembre de 2007 con su Mar y Tierra con aroma y escarcha de Verdejo (2,65 €). Es toda una mezcla magistral de sabores: sobre una base de vino Verdejo se añade CO2 líquido, el humo resultante desprende el aroma de la uva e impregna una nube compuesta por mariscos.
Su Piragua de mar (2,65 €) ganó también el Pincho de Oro Ciudad de Valladolid 2007, y el Pincho Tierra-Mar-Aire, el tercer concurso de tapas de diseño Madrid Fusión en 2007. Esto explica que se formen colas en la calle para acceder al local.
Pegado a Los Zagales queda el "Fortuna 25", probad la tapa de tataki de atún al aroma de lima (9 €), su montadito de roast-beef a la pimienta verde o el de solomillo con salsa de setas (2,30 €).
Bajando por la calle Caridad llegareis a la plaza Martí y Monsó. Aquí, en la esquina con Comedias, está uno de los locales más vanguardistas de la ciudad, el "Mil Vinos". Además de elegir entre una gran bodega probar el pincho de atún rojo (3 €), y el pimiento del piquillo relleno de rabo de toro (2,50 €).
En la misma plaza, encontrareis el bar "La Teja" especializado en una tapa en forma de teja con una mezcla de fritos variados (8 €), y el "Monsó Uno", donde sirven su tapa estrella: el salteado de boletus y virutas de cecina sobre una rebanada de pan.
Continuamos hacia la calle Correos, repleta de bares, donde ninguno os defraudará.

viernes, 7 de enero de 2011

RUTA POR EL HAUTE GARONNE

Salimos temprano de Vielha para hacer una interesante excursión al sur de Francia, pasando por Saint-Béat.
Nos dirigimos a Saint-Bertrand-de-Comminges, clasificada en la categoría de les plus beaux villages de France y una de las paradas en el camino hacia Santiago de Compostela.
Al llegar vimos la imponente imagen de la Catedral que sobresale en altura del resto del pueblo, y que conserva su aspecto medieval intacto.
Fundada por Pompeyo en el año 72 a.C, la ciudadela de Saint-Bertrand-de-Comminges acumula bajo los muros de su catedral más de 2000 años de historia.
El pueblo abriga numerosos monumentos de interés, desde edificios construidos en madera de época medieval a vestigios de la Lugdunum Converanum romana pasando por la Basílica paleocristiana en la parte baja de la villa.
Pero sin duda el monumento que destaca por encima de todos, es la Catedral y su claustro que conserva partes románicas de la Iglesia fundada por Saint-Bertrand en el siglo XII mezcladas con otras de estilo gótico y renacentista. Está abierta en invierno de 10h a 12h y de 14h a 17 horas y la entrada cuesta 4 €.
Al salir, continuamos nuestro viaje hacia Gargas, pasando por el pueblo de Aventignan, situado a tan solo 15 minutos de distáncia, donde encontramos las Cuevas de Gargas, un santuario prehistórico único, donde vivían los hombres de la edad de piedra hace 27000 años, y donde dejaron numerosas huellas de su paso con grabados y pinturas de animales.
Al ser un lugar tan frágil, para conservalo, las visitas están restringidas a un máximo de 20 personas diarias, pero teníamos reserva hecha por teléfono en el 0033562397239, y tuvimos la suerte de poder visitarlo.

El horario de visitas es de 10h a 12h y de 15h a 17horas y cuesta 12 € con la entrada combinada al centro de interpretación Nestploría.
Tras nuestra visita, continuamos hacia Montréjeau, donde descubrimos su antigua bastida construida en 1272, la Iglesia de Saint Jean Baptiste que fuera levantada entre los siglos XIII y XV, donde destaca su magnífica bóveda, el amplio campanario de forma octogonal y sus órganos.
De vuelta hacia Vielha, nos detuvimos a 2 km de Montréjeau, dirección Tarbes, donde está situado el impresionante Castillo barroco de Valmirande, del siglo XIX, aunque no lo pudimos visitar porque no teniamos reserva. La entrada al Castillo no está indicada, se ha de ir despacio para poder ver el muro que lo encierra, y justo al lado está la gran puerta de entrada.

sábado, 1 de enero de 2011

CASTILLO DE SAINT BÉAT

Salimos de Vielha y cruzamos la frontera de Francia para visitar el pueblo de Saint Béat con más de 2000 años de historia, donde su máximo exponente es su castillo feudal, la iglesia románica del siglo XII, y sus canteras de mármol, descubiertas y explotadas por los romanos desde el siglo I a.C, que hacen que sus calles estén llenas de esculturas de este material.
De regreso paramos en Bossòst, donde lo más destacado es la iglesia de la Asunción de María, del siglo XII de estilo románico, y una de las mejor conservadas de todo el Valle de Arán.

viernes, 31 de diciembre de 2010

VALLE DERA ARTIGA DE LIN-LÉRIDA

El Valle de la Artiga de Lin es uno de los parajes más hermosos de la parte alta del Valle de Arán, al que se accede desde Vielha.
Cogemos la carretera N-230 dirección Bossòst, y nos desviamos en Es Bordes, remontando el valle del río Joeu de donde parte la pista asfaltada que nos lleva a la Artiga de Lin.
Una vez arriba dejamos el coche en el parquing de la cascada, donde el agua procedente del glaciar del Aneto se infiltra en el Forau d'Aigualluts, y reaparece en la cascada de Uells deth Joeu (los ojos del judío).
Desde allí bajamos andamos un pequeñísimo tramo de camino hasta el nacimiento del río, al que se accede facilmente andando, y si subimos unos 500 metros, llegamos al circo de la Artiga de Lin, donde hay mesas y barbacoas.