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miércoles, 27 de agosto de 2008

CASTILLO DE PALAU SATOR

El casco antiguo de Palau-Sator es medieval, y todavia conserva restos de la antigua muralla para poder seguir el trazado.
La fortificación, de los siglos XII-XVI, tenía dos portales, norte y sur. Este último es el mejor conservado, abierto en la parte baja de la Torre de las Horas (declarada bien de interés cultural en 1985, y bien cultural de interés nacional), y que aún hoy sirve de acceso al interior del recinto antiguo.
En la villa encontramos lugares de interés como el Castillo, situado en el centro de la población, en la cima de una colina.
El antiguo castillo construido los siglos X-XI fue transformado, en época gótica, en torre maestra de una fortificación más amplia con recinto amurallado.
Está declarado bien de interés cultural desde 1985, y bien cultural de interés nacional.
La Iglesia de Sant Pere, es de una sola nave con bóveda apuntada y ábside semicircular, construida en los siglos XII-XIII fuera del antiguo núcleo fortificado. De época posterior son las capillas, el coro y las sacristías (siglos XVI-XVII).
En la fachada principal, se abre la puerta de acceso, con dos arcos de medio punto, sin dintel ni tímpano. En el centro de esta fachada hay una pequeña abertura de arco de medio punto, de doble derrame y, en la cima, un campanario de espadaña de dos arcos.
La Iglesia de Sant Pau de Fontclara, en origen fue un cenobio benedictino, documentado desde el año 889, pero a finales del siglo XII se convirtió en iglesia.
La iglesia románica del siglo XI, consta de una sola nave, con bóveda apuntada y ábside semicircular, con bandas lombardas sin arcuaciones y ventanas de arco de medio punto y doble derrame. Se conservan, aunque parcialmente, las pinturas murales románicas del ábside y el arco triunfal, probablemente realizadas a finales de los siglos XII-XIII.
En el ábside, se representan la Maiestas Domini rodeada por Tetramorfos, las figuras de los apóstoles y escenas del ciclo de San Pablo, y el intradós del arco triunfal los 24 ancianos del Apocalipsis y el Agnus Dei en la clave del arco.
La fachada presenta una puerta rectangular barroca, con la fecha 1639 y frontón roto superior, donde hay una imagen de Sant Pau en relieve.
La Iglesia de Sant Julià de Boada, está situada en el núcleo del mismo nombre. Es uno de los monumentos prerrománicos más interesante de la comarca, declarado monumento histórico-artístico desde 1931 y bien cultural de interés nacional.
Es un pequeño templo de una sola nave, de dos crujías de orientación diferente y ábside trapezoidal, también desplazado hacia la derecha.
El ábside tiene una ventana de arco de medio punto, de un solo derrame.
Sobre el arco triunfal se eleva, en el exterior, un campanario de espadaña, con tres pilastras de base cuadrada, sin arcos
La Iglesia de Sant Feliu de Boada, situada en el núcleo del mismo nombre, está documentada desde el siglo X, aunque el edificio actual, de estilo gótico tardío, data del siglo XVI.
El templo, que conserva restos de fortificación, tiene una sola nave, con capillas laterales en el muro norte y ábside poligonal.
La puerta de acceso es adintelada, con tímpano superior de arco ojival con molduras; están remarcables los restos de decoración esculpida de las impostas.
En el centro de la fachada hay un óculo abocardado. El conjunto es rematado por un campanario de pared de cuatro aperturas.

EL PUEBLO MEDIEVAL DE PALS

A escasos kilómetros del mar Mediterráneo, en plena Costa Brava, se despliega el trazado medieval de Pals. La comarca gerundense del Baix Ampordà tiene en esta localidad un bello casco antiguo declarado Conjunto Histórico Artístico. En el Recinto Gótico de Pals esperan al viajero bellas calles empedradas flanqueadas por casas nobles. La playa de Pals completa la visita de su recinto amurallado.
Hay que remontarse al siglo IX para encontrar los primeros documentos escritos que hablan de esta población, época a la que pertenece su castillo.
Continuos enfrentamientos bélicos hicieron que durante siglos sólo se conservase la Torre del Homenaje de esta construcción defensiva. Se trata de una torre románica de planta circular levantada entre los siglos XI y XIII. Sus 15 metros de altura se asientan sobre una plataforma de roca natural, en la que también se encuentran numerosas tumbas visigóticas. Durante el siglo XV fue empleada como campanario, por lo que se la conoce como la Torre de las Horas.
-RECINTO GÓTICO:
En la actualidad, el solar del castillo lo ocupa la casa de la familia Pi i Figueras, promotor de la restauración del Recinto Gótico de Pals. De factura moderna, esta casa mantiene los mismos rasgos arquitectónicos que el resto de la urbe. Calles empedradas interrumpidas por arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra son los signos distintivos de Pals.
La muralla es otro de los lugares que transportan al viajero a la Edad Media. Cuatro torres de planta cuadrada se mantienen aún en pie, a pesar de que datan del siglo XII. Torres con nombre propio como Ramonet, Rom, Xinel·lo y Hospital.
Otros puntos de interés son el mirador Josep Pla, la Plaza Mayor, las sepulturas de la calle Mayor y la iglesia de Sant Pere.
El escritor palafrugellense da nombre a una de las atalayas naturales, desde donde se divisan los campos del Ampurdán y las islas Medes. Arcos góticos y sepulturas medievales son los otros hitos que encontramos en el camino. Parte de los sillares de piedra del castillo fueron empleados en el siglo X para edificar la iglesia de Sant Pere. En su estructura final se distinguen la base románica, el ábside y nave gótica, y el pórtico y campanario barrocos.
La mejor manera de recorrer Pals es perderse por su calles medievales, pero antes de esto merece la pena acercarse a una casa fortificada del siglo XV, sede del Museo de Arqueología Submarina. Entre otras curiosidades, podemos conocer la historia de los vinos y cavas de Cataluña, gracias la exposición permanente que exhibe.
A las afueras de la villa se extiende otra parte del municipio de Pals, los Masos de Pals, antiguo conjunto de masías (casas de campo catalanas).
-CASTILLO DE PALS:
Documentado el 889. Por decisión de Joan II solamente resta la torre del homenaje o de Les Hores que se destaca por encima de los tejados del antiguo núcleo con su característica silueta. El año 1478 se restauran las murallas y se derriba lo que quedaba del castillo el cual se encontraba en estado ruinoso. La primitiva puerta se encuentra elevada a la altura de la mitad de la torre y es de un solo arco de punto medio. El nombre proviene del campanario gótico de tres pilastras, convertido a finales del siglo XV. Una estancia del castillo es hoy capilla de la casa Pí i Figueres destacando la extrema conservación de las murallas de Pals que son las mejores conservadas de todo el Empordà.