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lunes, 1 de septiembre de 2008

SANTUARIO MODERNISTA DE MONTFERRI

Hasta el 1917 el pueblo de Montferri se llamaba Puigtinyós. El origen de la población hay que buscarlo ya en tiempo de los romanos, cuando estos extraían el mineral de hierro del termino, de aquí el topónimo de Montferri. Como edificios singulares hay que destacar el santuario modernista de la Mare de Déu de Montserrat, abierto todos los domingos de 11:30h a 13:30h, obra del arquitecto modernista Josep María Jujol, que fue discípulo de Gaudí. Empezada a construir el 1926, quedó abandonada y se terminó en la década de los noventa.
Es un edificio de estructura basilical que recuerda las montañas de Montserrat y sugieren los elementos naturales del medio y muy ligada a la tierra por su textura.
El castillo de Rocamora está documentado desde el comienzo del siglo XI. Situado al sur de Montferri, en el año 1985 fue declarado Bien de Interés Cultural. Actualmente alberga un restaurante en medio de la naturaleza, donde son famosas sus calçotadas. La Torre de vigilancia del Moro está situada encima de la Tossa Grossa, es de forma ovalada y el 1985 también fue declarada Bien de Interés Cultural. En Vilardida hay el castillo o Cal Tudó, posiblemente originario del siglo XII. Otros puntos a visitar son el lavadero y las tres fuentes; la del Dret, la del Lluïset y la de la Sofia.

EL PUEBLO MEDIEVAL DE GUIMERÁ



Desde Barcelona llegamos a Guimerá en 1h30 " (130 Km).

El pueblo medieval de Guimerá es monumento artístico nacional.

El núcleo de la población es un laberinto de calles que van subiendo hacia la iglesia de Santa María o hacia la Torre, creando un original juego de formas arquitectónicas. Las calles de la parte baja del pueblo están cruzadas por pasos elevados, en forma de puente uniendo dos edificios, ya sea en galería cubierta o descubierta. Son pasos para comunicar casas que están a ambos lados de la calle. Las casas tienen salida a una calle por la entrada principal y a otra de nivel superior por las buhardillas.

La economía del pueblo se sustenta de la agricultura, siendo los principales cultivos, el cereal, la vid, el olivo y los almendros. El aceite de Guimerá es de muchísima calidad y es en los meses de invierno cuando se puede disfrutar en el mismo pueblo de las primeras producciones. También se puede comprar el aceite en la cooperativa del pueblo.

LA VILLA DE AGRAMUNT

La villa de Agramunt, situada a tan solo 115 km de Barcelona, fue conquistada en 1070 por el conde Ermengol VI de Urgel, quien la convirtió en sede condal, con un importante mercado y moneda propia. A la vez, comenzó su fortificación para protegerla de los musulmanes que todavía controlaban las tierras próximas. En 1163, Ermengol VII concedió a la villa una Carta de Población propia, con una serie de privilegios que le permitieron su expansión y desarrollo posterior. Así, en los siglos siguientes tendría un importante barrio judío y una floreciente actividad artesanal y comercial que se traduciría en la constitución de poderosos gremios.
Con la desaparición de la Casa Condal de Urgel en el siglo XV, Agramunt iba a quedar al frente de una demarcación territorial, y desde ese momento aumentaría todavía más su influencia y prestigio, aunque con el Decreto de Nueva Planta de 1716, que reorganizaba administrativamente Cataluña, se agregó su territorio al Corregimiento de Cervera. Durante el siglo XVIII comienza la expansión de la villa fuera del recinto amurallado. Esta prosperidad se vio frenada bruscamente con la Guerra Civil, cuando tuvo que soportar intensos bombardeos en 1938, que la dejaron prácticamente destruida.
En la actualidad se trata de una villa próspera, con una actividad industrial y comercial que destaca por su producción de chocolate y turrón artesanal, iniciada ya en el siglo XVIII.
A mediados de octubre celebran la Feria del turrón y del chocolate a la piedra. Para más información visitar su web www.firadeltorro.com.
La Villa de Agramunt, conserva patrimonio de gran interés, como la iglesia de Santa María, de estilo románico de los siglos XII y XIII, con tres naves y otros tantos ábsides, completado con dos portadas, una al norte y otra, de gran profusión ornamental, a los pies. En 1931 fue declarada monumento histórico-artístico. La obra se inició en el momento en que Ermengol VII otorgó la citada Carta de Población a la villa, y el primer elemento en levantarse fue la cabecera, cuyos ábsides sirvieron hasta el siglo XVIII de muralla por el lado de levante. La portada septentrional corresponde al primer período constructivo, mientras que la occidental fue realizada a mediados del siglo XIII, como uno de los principales exponentes de la llamada escuela leridana. Está presidida por la figura de la Virgen con el Niño, en altorrelieve, que aparece flanqueada por escenas de la Natividad; estas figuras fueron pagadas por el Gremio de Tejedores de la villa en 1283. Las partes principales del edificio son románicas, pero el gótico no falta en el mismo. Así, los pisos superiores del campanario son ya de este estilo, concluido en el siglo XIV. Además, al lado norte se añadieron otros elementos posteriores, como las capillas de la Virgen del Rosario (siglo XVI) y de la Virgen del Socorro (siglo XVII), así como la sacristía. En el interior se conserva un retablo de realizado en 1719, en cuyo centro se venera la Virgen del Socorro, obra gótica policromada que es la patrona de la villa. Otro retablo barroco se guarda en la capilla del Rosario.
La Casa de la Vila, o Ayuntamiento, es un edificio de la segunda mitad del siglo XVIII que fue levantado sobre la antigua Paeria. Se trata de una construcción barroca porticada, con el escudo de la villa en la fachada, sostenido por dos ángeles, bajo una pequeña galería de ocho ventanitas de medio punto. En el dintel de la puerta de entrada aparece grabada la fecha de 1761. Además, en la fachada, a ambos lados del escudo quedan los restos de pintura de dos escudos reales. En 2003 fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional.
Todavía quedan restos del recinto fortificado que rodeaba la villa, como algunos lienzos de la muralla. Del período medieval también ha conservado parte de su trazado, con algunas calles porticadas, como las de Sió o San Juan, entre otras. Además, hay plazas de cierto interés, entre las que destaca la extramuros y también porticada en sus cuatro costados del Mercadal, del siglo XIX; se trata de una de las primeras proyectadas con criterios urbanísticos modernos en Cataluña. Igualmente, la del Onze de Setembre conserva un monumento a Rafael de Casanova.
El Espacio Guinovart, donde se expone la obra de Josep Guinovart, pintor y escultor catalán contemporáneo, y que sirve también para acoger exposiciones temporales. Se encuentra instalado en el edificio del antiguo mercado, junto con el Museo Etnológico y Municipal, que conserva, entre otros elementos, una notable colección de herramientas agrícolas y de antiguos oficios artesanales.
La torre de vigilancia conocida bajo el nombre de Pilar de Almenara, en lo más alto de la sierra del mismo nombre. Se trata de una construcción románica del siglo XI, documentada en 1119. Su planta es circular y tiene 15 metros de altura, con la puerta de acceso elevada. A ésta se accede a través de una escalera metálica adosada tras su restauración.

LA VILLA MEDIEVAL DE SANTA COLOMA DE QUERALT

Desde Barcelona, llegamos a Santa Coloma de Queralt en 1h (94 Km).
La villa de Santa Coloma de Queralt, surgió como una posesión del vecino castillo de Queralt, motivo por el que se levantó una pequeña fortificación conocida con el nombre de "Carlanía", ya que allí vivían los castellanos de la villa.
Santa Coloma creció a partir de dos núcleos de población distintos, la Pobla de Monpaó y la Vila Nova (Villa Nueva), entre los que se levantaría, en el siglo XII, el actual castillo condal. Posteriormente, durante los siglos XIII y XIV, tras la unificación de ambos núcleos, la villa fue amurallada y se levantó en su interior la iglesia parroquial de Santa María. Durante estos primeros siglos se convirtió en un destacado centro comercial, llegando a obtener el privilegio de celebrar mercado semanal y teniendo una importante comunidad judía. A partir del siglo XVIII la población se expandió fuera de las murallas y aparecieron nuevos barrios.
El núcleo medieval, guarda un importante conjunto monumental, aunque también destacan las construcciones posteriores como el Ayuntamiento, del siglo XVIII, en cuya fachada figura el escudo de la población. De la importancia comercial de la villa deja constancia la Plaza de la Iglesia o Plaza de Abajo, que conserva todavía los antiguos pórticos donde se celebraba el mercado medieval. Igualmente, el barrio judío, o Call, es uno de los mejor conservados de Cataluña, y en su interior existían unos baños, la sinagoga y un hospital, entre otras construcciones. Del recinto amurallado quedan también importantes elementos, como algunos lienzos y cuatro portales, entre los que destaca como mejor conservado el de Cervera o de Sanou, y el de Santa Coloma, junto al que se levanta el antiguo castillo de la población, la Carlanía. Junto a las murallas encontramos también las conocidas Fuentes de los Condes o Fuentes de las Canellas, mandadas construir por el conde Dalmau III en 1614. Se trata de una obra barroca que consta de un frontal con nueve surtidores sobre los que se abre una hornacina con la imagen de Santa Coloma. Al lado de la Fuente se levanta una cruz de término gótica, copia de un original conservado en la iglesia de Santa María de Bell-Lloc.
La construcción más antigua corresponde al castillo levantado a principios del siglo XI (hacia 1018) por los condes de Santa Coloma y que durante el siglo XVI fue reconvertido en residencia palaciega, siendo el centro de la Baronía de Queralt; aún así, hay constancia documental de la existencia de una anterior edificación desde el año 974. En la actualidad está destinado a usos municipales (biblioteca, oficina de información turística…); así, la sala noble está destinada a la celebración de conferencias y exposiciones. Junto con dicho elemento destacan también el vestíbulo de entrada y, sobre todo, la gran torre de vigilancia de planta circular y unos 24 metros de altura, con tres pisos, dos de los cuales están cubiertos con cúpula; la puerta de acceso está a 11 metros del suelo.
La iglesia parroquial de Santa Coloma de Queralt, comenzó a levantarse hacia 1330 sobre una anterior construcción románica, si bien no fue concluida hasta el siglo XVIII. Desde entonces ha sufrido un devastador incendio en 1731 y una segunda destrucción en 1936. El edificio consta de una sola nave con capillas laterales abiertas entre los contrafuertes, acabada en una cabecera en la que se abren cinco capillas radiales que se comunican por un pasadizo; entre dichas capillas destaca la de la Santa Cruz, con el retablo en alabastro de San Lorenzo, de finales del siglo XIV. El acceso al templo se efectúa a través de una portada construida hacia 1577, presidida por la imagen de Santa Coloma y con dos cabecitas en uno de sus ángulos que, según se cuenta, corresponden a los señores de la villa. Igualmente se levantan dos campanarios, uno de planta cuadrada levantado en el siglo XIV y concluido en el XVII, y otro octogonal más pequeño, gótico.
En extramuros se conserva el último de los edificios monumentales de Santa Coloma, la iglesia de Santa María de Bell-Lloc, declarada Monumento Histórico-Artístico en 1944 y que correspondía al antiguo convento de la Merced. Fue levantada sobre una anterior iglesia románica, de la que se aprovechó la portada, situada en la fachada occidental, y que presenta una rica decoración escultórica. La portada consta de tres arquivoltas en degradación que descansan sobre columnas con capiteles decorados con motivos vegetales, geométricos y algunos historiados. La arquivolta exterior está decorada con una serie de veintiún círculos en los que se inscriben distintas escenas y figuras zoomórficas y vegetales. En el centro se sitúa un tímpano en el que figura la imagen de la Virgen coronada con el Niño, flanqueada por dos escenas, la Epifanía y la Anunciación. A ambos lados de la portada encontramos también dos frisos que representan a los Reyes Magos ante Herodes y la Huida a Egipto.En el interior se puede admirar el sepulcro gótico de Pedro V de Queralt y de Alamanda de Rocabertí, de finales del siglo XIV, así como del original de la Cruz de las Canellas.

SETAS Y CASTAÑAS EN SAN HILARI SACALM

Se acerca el punto álgido del otoño: paisajes en ocre, pasear entre castañas y hojas caídas, buscar o degustar setas... El mejor escenario para disfrutar y retratar con tu cámara.
Para recoger la mejor cosecha de setas hay que salir cuando todavía no se ha levantado el rocío. Los elementos indispensables son la navaja y la cesta de mimbre, que ayuda a que las esporas salgan por las rendijas del cesto y se esparzan por el bosque. En Sant Hilari Sacalm, situado a tan solo una hora de Barcelona encontrarás gran variedad de setas. Buena parte del termino es de bosque, y la agricultura se centra en las valles, en el entorno del núcleo y en la llanura de las Arenas.
Tradicionalmente siempre se le ha llamado capital de las Guilleries al tratarse de la principal población de esta comarca natural. También es nombrada la «villa de las cien fuentes» ya que en su término municipal hay contabilizadas más de un centenar de fuentes.