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lunes, 8 de septiembre de 2008

LA VILLA MEDIEVAL DE ANGLÈS

El núcleo antiguo de Anglès se configura alrededor del castillo de los Cabrera, del que sólo quedan algunos muros debido a los daños sufridos durante la Guerra del Francès al siglo XVII. De las antiguas murallas se conserva únicamente un portal del siglo XVI con arcos ojivales. En la plaza Mayor, el antiguo patio de armas, tiene lugar cada domingo un mercado que reúne habitantes de todos los pueblos del valle. El barrio antiguo del pueblo constituye un importante patrimonio histórico. La calle d'Avall es la más peculiar de la villa, por el arco que la atraviesa de extremo a extremo y los diversos edificios románicos que pueden verse, como Can Verdaguer y Can Camps. No muy lejos encontramos el parque de la Font del Canyó, todo un símbolo de Anglès. Las masías de alrededor también tienen un gran interés histórico. Algunas están fortificadas, como Can Biel, el Mas Perarnau o Can Planes; otros son de estilo novecentista, como Can Cendra y el caserío Can Verdaguer, este última con un magnífico esgrafiado y una reja de hierro forjado. Otro monumento arquitectónico interesante, aunque de aspecto industrial, es la fábrica de Burés, que ha llevado prosperidad al pueblo. Es recomendable visitar las instalaciones y observar el inmenso vapor construido a principio del siglo XX.

EL PUEBLO MEDIEVAL DE MADREMANYA

Madremanya es un pueblo medieval del Alto Empordá, situado a 3,5 km de Púbol y a 8 km de la Bisbal.
Los alrededores de de la iglesia, Can Rafel, la calle de la Creu, y el Corredor de la iglesia, son calles estrechas y tortuosas, con plazas tradicionales, y calor de pueblo, en el que en todas las casas se aprecia el tiempo.
Cabe destacar la iglesia de Madremanya, dedicada a Sant Esteve. Obra de época tardía, posiblemente del siglo XIV, con tradición románica. La iglesia estuvo fortificada durante los siglos XIV-XVI. Hacia el 1400 había en esta iglesia un altar y una capilla dedicada a Sant Miquel, pero en al siglo XVIII fue construía un retablo de fusta tallada que representaba a Sant Miquel pesando las ánimas que salían del purgatorio con unas balanzas. Este retablo fue quemado en el año 1936, durante la guerra civil.

EL CAMINO DE RONDA DE BEGUR

La villa se extiende alrededor del imponente castillo medieval, del siglo XI y rodeado de calles estrechas y sinuosas que se encaraman hasta las propias ruinas de la fortaleza. En esta zona, que bien merece un tranquilo paseo, se levantan todavía cuatro torres de defensa de los siglos XVI y XVII, declaradas Monumento Histórico-Artístico.
Otros lugares de interés del núcleo son la iglesia de Sant Pere, un edificio gótico tardío de los siglos XVI y XVII, y varios edificios majestuosos que mandaron construir los indianos durante el siglo XIX.
En las afueras de la población, el Mas d’en Pinc, donde hay otra torre de características parecidas a las anteriores, aloja la ONG defensora del medio ambiente Nereo, impulsora del Centro de Estudios del Mar.
Esta casa había sido residencia de la bailaora Carmen Amaya, muy ligada a la villa en los últimos años de su vida.
En el núcleo de Esclanyà, uno de los agregados de Begur, se pueden contemplar la iglesia románica de Sant Pere, edificio del siglo XIII que conserva elementos del siglo XI, y el castillo denominado popularmente torre de Esclanyà.
-CAMINOS DE RONDA:
Los caminos de ronda son uno de los principales y más conocidos atractivos de Begur. Históricamente, se trataba de unos antiguos caminos que reseguían todo el litoral, principalmente utilizado por carabineros, para vigilar el contrabando de tabaco, y pescadores y marineros, para ir a pescar o en caso de naufragio.
En la actualidad, son utilizados para pasear mientras se disfruta de un paisaje de belleza incomparable.
Debido a su costa, abrupta y llena de acantilados, el camino de ronda begurense no tiene continuidad a lo largo de sus 20 km de costa, sino que se encuentra seccionado en 4 tramos diferentes.
El primer camino de ronda empieza en la playa del Racó, pasa por la cala de Illa Roja, y acaba en Sa Riera.
El segundo sale de Sa Riera y recorre unos 500 metros de litoral ofreciendo una panorámica espectacular de los acantilados y la costa abrupta.
El siguiente camino de ronda conecta las dos playas situadas al este del pueblo, las escondidas calas de Aiguafreda y Sa Tuna, y el último tramo, el más largo, une las calas y playas de la zona de Fornells, al sur del municipio: Platja Fonda, las pequeñas calas de Fornells, y la playa de Aiguablava.
-GASTRONOMÍA:
El elemento gastronómico más tradicional de Begur es, el pescado de roca, y en él se basa la Campaña Gastronómica que se celebra cada año en primavera. Durante ese tiempo, los diferentes restaurantes que colaboran en la Campaña ofrecen, en la carta de sus establecimientos, la opción de degustar un menú especial formado por platos elaborados con base de pescado de roca, con una gran variedad de recetas y un amplio abanico de precios.
-DONDE COMER:
En el restaurante Refectori del hotel Convent Begur, donde ofrecen cocina creativa y de mercado por unos 35€, en un marco incomparable.
El hotel está situado en un antiguo convento del año 1730, rehabilitado conservando sus originales características y situado en plena naturaleza en el corazón del Empordà entre montañas y muy cerca del litoral y la Reserva Marina de Ses Negres. La dirección es Ctra. Del racó, 2. Teléfono 972623091. Web: http://www.conventbegur.com/. El horario es de miércoles a domingos de 13:30h a 15:30h y de 20:30h a 22:30h.